lunes, 7 de febrero de 2011

Clasico de Campeones 2011

El Clásico de Campeones se realizará en su cuarta edición a campo traviesa, en diferentes recorridos, de acuerdo a la categoría.

La salida será desde Rancho Baiguate, Jarabacoa el 20 de febrero a las 9:30 AM.

El congresillo del Clásico será el sábado 19 de febrero a las 6:30 PM en el comedor de Rancho Baiguate.

Las inscripciones estarán abiertas a partir del lunes 7 de febrero y se cerrarán el jueves 17. Necesitamos tener toda la información de los participantes con anterioridad para poder brindarte una mejor organización.

La inscripción tiene un costo de $350. Esto incluye: camiseta del Clásico, # del corredor que será utilizado durante todo el campeonato 2011, participación en la rifa de bicicletas en el Clásico, abastecimiento y refrigerios.

Recorrido A: 43 Kms para Elite, Juveniles, Sub-23, Master A y Master B.

Recorrido B: 30 Kms para Sport, Heavy Weight, Damas Elite, Damas Sport, Pre-juveniles, Master C.

Recorrido C: 10 KMS para Infantil A, B y C.

Premiación:
-Trofeos para los primeros tres lugares de las 14 categorías participantes.
-Uniformes para los primeros tres lugares de las 14 categorías.
-Obsequios de patrocinadores a los primeros tres lugares de cada categoría.
-1 Bicicleta para el mejor tiempo del Clásico.
-Se rifarán dos bicicletas entre los participantes.

Visita: www.clasicodecampeones.com

domingo, 6 de febrero de 2011

Ruta: Febrero 06 / 2011

Pto Pta - Juan de Nina 20110206

En esta ocasión 8 Manaties recorrimos la ruta acostumbrada de todos los domingos, Michelle Alvarez, Frey Lantigua, Tony Brito, Josué Melo, Pablo Santana (Francés), Leandro Sánchez (El Atleta), se unió al grupo en Montellano Máximo desde Cabarete y un servidor José E. Sánchez.

La ruta realizada fue la siguiente: Reunión en la mañana en la Bomba Shell frente al estadio José Briceño (7:00 AM), se hizo el siguiente recorrido Puerto Plata - Gran Parada - Montellano - Los Tanques - Cementerio de los Muertos - La U - Juan de Nina - Mosovi - Muñoz - Puerto Plata. El recorrido fue excelente ya que dicha ruta incluye de todo, unos ascensos increibles (subida), Muchaaaaaas piedras, tantas que hay que ir cambiando de posición sobre el asiento para proteger el Track 0 y que nos quede algo donde sentarnos. Cruzamos el río unas 3 veces y por último nos esperaba el ascenso final unos 3 km.

La ruta estuvo Excelente, tanto así que todos quedamos con el deseo de repetirla nuevamente.

miércoles, 2 de febrero de 2011

Felicidades Luis José Mendez

martes, 1 de febrero de 2011

La ruta anhelada

El sol todavía tenía las nubes pegadas a su cuerpo celestial cuando desperté esa madrugada, como siempre lo hago cuando vamos a hacer una ruta larga y difícil. La cama estaba tibia por el calor de mi cuerpo transmitido durante toda la noche a la tela blanca de algodón. La habitación, por el contrario, estaba oscura y fría por las bajas temperaturas de enero. Haciendo un gran esfuerzo arranqué las sábanas de mi cuerpo febril y me incorporé lentamente hasta que quedé sentado en el borde del colchón, con extremo cuidado para no despertar el otro cuerpo que hervía plácidamente bajo el amparo de aquellas sábanas que ahora me habían abandonado al frío inclemente de la habitación. Me quedé sentado unos segundos con los ojos cerrados, los brazos cruzados y las piernas engurruñadas, en un momento de franca debilidad, evaluando la posibilidad de volver a la posición anterior por lo menos unos cuantos minutos más, sólo unos cuantos minutos más, pensé incluso en adelantar la alarma del reloj diez minutos para no quedarme dormido, a fin de cuentas eran sólo diez minutitos más de sueño apacible y cálido para luego despertar como nuevo, con el ímpetu y la determinación que caracteriza a un ciclista de montaña. Mientras seguía inmerso en estas cavilaciones oníricas, la imagen de los muchachos pedaleando por trillos y senderos en medio de los espectaculares paisajes de montañas y valles de la ruta de ese día, me cayeron de repente como un balde de agua fría y me despertaron de la amodorrada vacilación en la que me encontraba. Me levanté de un salto de la cama, como para no sufrir otro ataque de sueño y me dirigí al baño. Me cepillé los dientes, los ojos cerrados, pero ahora haciendo un recorrido mental de la maravillosa ruta que nos esperaba. Destapé el frasco de Vaselina para untarme las entrepiernas, como me recomendó alguna vez un amigo ciclista de alta competición y de inmediato me enfundé en las licras marca Zerie, con el logo de nuestro club impreso por todos lados:

“Club Manatí MTB”.

Salí con cuidado de la habitación, no sin antes dar un vistazo casi nostálgico a la cama, como evocando viejos recuerdos. El cuerpo que yacía a mi lado todavía descansaba tibio en medio de su lujurioso amorío con las sábanas blancas. Aceleré el paso para no caer de nuevo en falsas tentaciones y finalmente me vi al otro lado del umbral de la puerta. Salí a la terraza donde la noche anterior había dado mantenimiento a mi bicicleta Giant Anthem con doble suspensión Fox y componentes XT. Ahí la encontré fría y solitaria esperando por mí. Sentí alegría de verla, a mi incondicional compañera de viajes, la que nunca me había fallado, me acerqué a ella, la acaricié, observé que la cadena estuviera bien engrasada, tenté las gomas para confirmar que la cantidad de aire fuera la adecuada para la ruta, apreté las manecillas de los frenos para confirmar el ajuste que había hecho la noche anterior, y casi con ternura acaricié el sillín nuevo modelo Avatar de Gel con abertura prostática, que había comprado unas semanas antes y que estaba ansioso por probar. Llené la funda plástica del camelback con agua fría, con la previsión de no llenarlo completo para no agregar mucho peso a la montada, además de que conocía la ruta y sabía que había varios colmados donde reabastecerme de agua fresca, me puse las medias y abriendo con cuidado los pestillos de la puerta principal, dejé en la marquesina el casco, los guantes, el camelback y las zapatillas. Por experiencia sabía que tenía que ponerme las zapatillas de último para no despertar a nadie con el repiqueteo de los clips en el piso. Fui a la cocina de nuevo, pelé un guineo y lo hice desaparecer en mi boca. Luego llené un vaso con agua templada del bebedero y lo apresuré a mi estómago que ya comenzaba a emitir sus primeros cantos mañaneros. Comer y mantenerse hidratado, norma número uno de un mountain biker. Por último abracé mi bicicleta y la llevé con cuidado, sin tocar el suelo, para no hacer ruido con el sonido de maraca de los piñones y la deposité en la marquesina junto al resto del equipo. Entré de nuevo, me ajusté el IPod que había dejado junto a la llave de la casa en la mesa del vestíbulo, tomé la llave, cerré la puerta y cuando estaba colocando el cerrojo recordé que la noche anterior había limpiado los lentes de montar y estaban todavía en la mesita de noche de la habitación. Me volvió el frío, recordé la cama y las sábanas tibias, el cuerpo dormido. Abrí de nuevo la puerta de entrada y me dirigí con decisión al dormitorio. En el camino evoqué uno de los tramos más espectaculares de la ruta:

un trillo estrecho copado de árboles centenarios en lo alto de una loma, que luego desemboca en una de las vistas más hermosas del océano atlántico. Surreal sin duda.

Se me estaba haciendo tarde, los muchachos debían estar llegando al punto de encuentro. Los imaginé remontando el lomo de aquella loma salvaje, sin mí, y sentí envidia de ellos. Si no hubiera sido por los lentes ya estaría montado, pensé.

Abrí cuidadosamente la puerta de la habitación y un hálito de calidez, de sopor, de somnolencia abofeteó mi cara. Entré tanteando hasta que llegue a la cama. Me senté. Palpé con mis dedos la superficie de la mesita en busca de los lentes sin ningún resultado. Lo intenté varias veces de igual manera hasta que decidí encender la lámpara para no hacer más ruido. La luz del bombillo me deslumbró por unos instantes pero luego pude reconocer un pequeño bulto tirado en el suelo, los lentes. Los recogí y justo cuando iba a apagar de nuevo la lámpara, la vi. Era ella, mi verdadera compañera de toda la vida, mi amante incondicional, aquella que nunca me había fallado, estaba ahí, cálida y tierna, las sábanas, que antes la cubrían por completo, se habían corrido un poco y dejaban entrever algunos de sus componentes, su piel ámbar ahora brillaba por encima del blanco inmaculado del lecho, sus curvas, su derrier, su…pude incluso notar como el frío de enero actuaba sobre su epidermis, en sus piernas de bailarina, en su pecho. Sentí celos del frío. Me acerqué para cubrirla de nuevo con la manta de mis sueños, su cuerpo estaba caliente, hervía, la acaricié sutilmente para comprobarlo, mis dedos lo sentían ígneo, ardiente, abrasador, me pegué como por inercia para sentir en mi piel fría y desvelada el calor de sus miembros, levanté la sábana y la dejé caer sobre ambos, la abracé, poco a poco fui entrando en calor, ella se movió suavemente y me abrazó también, sentí arder la vaselina en mi entrepierna.

El sol comenzaba a despegarse las nubes de su rostro soñoliento, cuando aturdido por el placer que experimentaba en aquel momento, recordé vanamente en medio del ensueño un trillo estrecho copado de árboles centenarios en lo alto de una loma, que luego desembocaba en una de las vistas más hermosas del océano atlántico, y visualicé a los muchachos pedaleando en éxtasis total.

Apagué la luz y me acurruqué en su pecho.

Esa mañana no montaría …con los muchachos.

domingo, 30 de enero de 2011

miércoles, 26 de enero de 2011

Felicidades Juan Aluma


Muchas felicidades en ti día de cumpleaños, que la pases bien.
Esperamos verte pronto, pedalendo por los trillos de esta tierra.

domingo, 23 de enero de 2011

Entrega de Juguetes (Ruta: Pto. Pta. - El Castillo 23/01/2011

Foto JE


Foto Polanco



Foto Josue


El Club Manati MTB realizó un importante evento para comenzar el año 2011, al entregar a Niños y Niñas juguetes durante el recorrido de la Ruta Puerto Plata - Guzmancito - Luperón - Martin Alonzo - El Castillo.

Esta actividad se realizó con la ayuda de todos los miembros del Club y personas que hicieron sus donaciones de manera desinteresada para hacer Felices a estos niños. La actividad fue nombrada " Un juguete por la sonrisa de un Niño ".

Felicidades Moisés Muñiz


lunes, 17 de enero de 2011

XIX Clásico Santiago-Montecristi

XIX Cásico Santiago - Montecristi

Ayer una delegación Manatí, compuesta por Tania, Joel, Manny, Rubén, Jaime, Richard, Eugenia, Tony, Jorge, Dito, Polanco, Luis Lucas, Pedro Carrau, Juan Carlos y Manuel participaron en la 19na. Versión de esta Clásico. Varias Bicis de ruta y otras MTB con ruedas adecuadas al terreno, recorrieron los 120 y tantos kilómetros que separan Santiago de Montecristi. Cada año una nueva gran experiencia.

Ruta en bici 394033 - powered by Bikemap 

Ruta Imbert-La China - Fundación-Guananico-Imbert

Imbert-La China-Guananico-Imbert 20110116