miércoles, 2 de febrero de 2011
martes, 1 de febrero de 2011
La ruta anhelada
“Club Manatí MTB”.
Salí con cuidado de la habitación, no sin antes dar un vistazo casi nostálgico a la cama, como evocando viejos recuerdos. El cuerpo que yacía a mi lado todavía descansaba tibio en medio de su lujurioso amorío con las sábanas blancas. Aceleré el paso para no caer de nuevo en falsas tentaciones y finalmente me vi al otro lado del umbral de la puerta. Salí a la terraza donde la noche anterior había dado mantenimiento a mi bicicleta Giant Anthem con doble suspensión Fox y componentes XT. Ahí la encontré fría y solitaria esperando por mí. Sentí alegría de verla, a mi incondicional compañera de viajes, la que nunca me había fallado, me acerqué a ella, la acaricié, observé que la cadena estuviera bien engrasada, tenté las gomas para confirmar que la cantidad de aire fuera la adecuada para la ruta, apreté las manecillas de los frenos para confirmar el ajuste que había hecho la noche anterior, y casi con ternura acaricié el sillín nuevo modelo Avatar de Gel con abertura prostática, que había comprado unas semanas antes y que estaba ansioso por probar. Llené la funda plástica del camelback con agua fría, con la previsión de no llenarlo completo para no agregar mucho peso a la montada, además de que conocía la ruta y sabía que había varios colmados donde reabastecerme de agua fresca, me puse las medias y abriendo con cuidado los pestillos de la puerta principal, dejé en la marquesina el casco, los guantes, el camelback y las zapatillas. Por experiencia sabía que tenía que ponerme las zapatillas de último para no despertar a nadie con el repiqueteo de los clips en el piso. Fui a la cocina de nuevo, pelé un guineo y lo hice desaparecer en mi boca. Luego llené un vaso con agua templada del bebedero y lo apresuré a mi estómago que ya comenzaba a emitir sus primeros cantos mañaneros. Comer y mantenerse hidratado, norma número uno de un mountain biker. Por último abracé mi bicicleta y la llevé con cuidado, sin tocar el suelo, para no hacer ruido con el sonido de maraca de los piñones y la deposité en la marquesina junto al resto del equipo. Entré de nuevo, me ajusté el IPod que había dejado junto a la llave de la casa en la mesa del vestíbulo, tomé la llave, cerré la puerta y cuando estaba colocando el cerrojo recordé que la noche anterior había limpiado los lentes de montar y estaban todavía en la mesita de noche de la habitación. Me volvió el frío, recordé la cama y las sábanas tibias, el cuerpo dormido. Abrí de nuevo la puerta de entrada y me dirigí con decisión al dormitorio. En el camino evoqué uno de los tramos más espectaculares de la ruta:
un trillo estrecho copado de árboles centenarios en lo alto de una loma, que luego desemboca en una de las vistas más hermosas del océano atlántico. Surreal sin duda.
Se me estaba haciendo tarde, los muchachos debían estar llegando al punto de encuentro. Los imaginé remontando el lomo de aquella loma salvaje, sin mí, y sentí envidia de ellos. Si no hubiera sido por los lentes ya estaría montado, pensé.
Abrí cuidadosamente la puerta de la habitación y un hálito de calidez, de sopor, de somnolencia abofeteó mi cara. Entré tanteando hasta que llegue a la cama. Me senté. Palpé con mis dedos la superficie de la mesita en busca de los lentes sin ningún resultado. Lo intenté varias veces de igual manera hasta que decidí encender la lámpara para no hacer más ruido. La luz del bombillo me deslumbró por unos instantes pero luego pude reconocer un pequeño bulto tirado en el suelo, los lentes. Los recogí y justo cuando iba a apagar de nuevo la lámpara, la vi. Era ella, mi verdadera compañera de toda la vida, mi amante incondicional, aquella que nunca me había fallado, estaba ahí, cálida y tierna, las sábanas, que antes la cubrían por completo, se habían corrido un poco y dejaban entrever algunos de sus componentes, su piel ámbar ahora brillaba por encima del blanco inmaculado del lecho, sus curvas, su derrier, su…pude incluso notar como el frío de enero actuaba sobre su epidermis, en sus piernas de bailarina, en su pecho. Sentí celos del frío. Me acerqué para cubrirla de nuevo con la manta de mis sueños, su cuerpo estaba caliente, hervía, la acaricié sutilmente para comprobarlo, mis dedos lo sentían ígneo, ardiente, abrasador, me pegué como por inercia para sentir en mi piel fría y desvelada el calor de sus miembros, levanté la sábana y la dejé caer sobre ambos, la abracé, poco a poco fui entrando en calor, ella se movió suavemente y me abrazó también, sentí arder la vaselina en mi entrepierna.
El sol comenzaba a despegarse las nubes de su rostro soñoliento, cuando aturdido por el placer que experimentaba en aquel momento, recordé vanamente en medio del ensueño un trillo estrecho copado de árboles centenarios en lo alto de una loma, que luego desembocaba en una de las vistas más hermosas del océano atlántico, y visualicé a los muchachos pedaleando en éxtasis total.
Apagué la luz y me acurruqué en su pecho.
Esa mañana no montaría …con los muchachos.
domingo, 30 de enero de 2011
miércoles, 26 de enero de 2011
Felicidades Juan Aluma

Muchas felicidades en ti día de cumpleaños, que la pases bien.
Esperamos verte pronto, pedalendo por los trillos de esta tierra.
domingo, 23 de enero de 2011
Entrega de Juguetes (Ruta: Pto. Pta. - El Castillo 23/01/2011
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| Foto JE |
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| Foto Josue |
El Club Manati MTB realizó un importante evento para comenzar el año 2011, al entregar a Niños y Niñas juguetes durante el recorrido de la Ruta Puerto Plata - Guzmancito - Luperón - Martin Alonzo - El Castillo.
Esta actividad se realizó con la ayuda de todos los miembros del Club y personas que hicieron sus donaciones de manera desinteresada para hacer Felices a estos niños. La actividad fue nombrada " Un juguete por la sonrisa de un Niño ".
lunes, 17 de enero de 2011
XIX Clásico Santiago-Montecristi
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| XIX Cásico Santiago - Montecristi |
Ayer una delegación Manatí, compuesta por Tania, Joel, Manny, Rubén, Jaime, Richard, Eugenia, Tony, Jorge, Dito, Polanco, Luis Lucas, Pedro Carrau, Juan Carlos y Manuel participaron en la 19na. Versión de esta Clásico. Varias Bicis de ruta y otras MTB con ruedas adecuadas al terreno, recorrieron los 120 y tantos kilómetros que separan Santiago de Montecristi. Cada año una nueva gran experiencia.
martes, 11 de enero de 2011
Los 60 de Tania
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| Ruta Madre Vieja-Las Espinas-Jamao-El Choco |
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| Madre Vieja-Jamao-ElChocho 20110109 |
Nuestra compañera Tania nos invitó el pasado domingo a una “rutita” de unos 25 km por Sosua y Cabarete, el objetivo era compartir con unos amigos de Santiago que estaban de fin de semana por la zona.
El pathfinder, por supuesto, era Máximo.
La ruta preciosa, con varios cruces de ríos y caminos cómodos, solo que en lugar de 25 fueron 60 km, por suerte el clima nos favoreció.
Un grupo fantástico en el que se juntaron pros e iniciados. Nuestras excusas a los nuevos, y nuestras felicitaciones a Tania y a Máximo por mostrarnos nuevas rutas y hacérnosla pasar tan bien.
A los amigos Luis y Modesto, que nos avisen cuando vuelvan a la zona para hacer otras rutas.
miércoles, 5 de enero de 2011
Club Manatí reconoce colaborador

El Club Manatí de MTB reconoció al Sr. Carlos Finke, Director Provincial de Medio Ambiente, por el apoyo recibido en la realización de los GT-M 2009 y 2010.







